miércoles, 28 de enero de 2015

PERRAS Y CONCHUDAS

Dedicado a las Xipolitakis, Wanda Naras de este ispa y del mundo.


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Hacía tiempo que no publicaba nada, y decidí hacerlo con una entrada sobre el perfil femenino que he encontrado en estos últimos meses.

Reconozco que si he encontrado mujeres que se pueden catalogar bajo esas características es porque lo más probable es que estuve "sintonizando" ese tipo de mujer. Es que las buenas y sensatas por ahora no me atraen.

Lo de perras viene por el lado de su manera de coger, que realmente me ha sorprendido, en el sentido de que sin ser novias, parejas estables o personas con las cuales he tenido un sentimiento muy profundo, han demostrado una aptitud y actitud sexual acorde a una puta de $1500 o USD 100 (para mantener la vigencia del importe), y esto no lo digo con tono denostativo, muy por el contrario.

Como ejemplo, ya descubrí con inusitada frecuencia la falsedad del "si te quiere, traga". Tragonas de hecho sobran, y la verdad no parecen quererme mucho. Esto lo compruebo por el hecho de que ni siquiera se preocupan por saber qué te gusta para la cena o el desayuno - Tal vez la primera vez te sorprendan con algún gesto, pero a la segunda "fijate si podés traerte unas empanadas antes de subir". No me quejo, que te cojan bien por el precio de 8 empanadas no es mal negocio.

La parte de conchudas viene por el lado de que aún sabiendo que no hay una relación estable, que ninguna de las partes ha demostrado un interés muy serio en procurar una relación, las mujeres pretendan que uno se comporte como si tal relación existiera.

A ver, si te cojo, de manera irregular, con frecuencias que no superan los 10/15 días, no te llamo casi nunca, apenas te mando un sms con textos tipo: Qué onda? Estás con ganas? El Viernes te viene bien? etc. no podés pretender que me acuerde como se llamaba tu canario, si tu color favorito es el fucsia, que sos de Libra con Luna en Virgo y mucho menos que quiera planear un fin de largo o vacaciones juntos.

Lo nuestro estimada amiga de correrías sexuales, es sólo para garchar y lo más probable es que ambos tengamos otras personas más para darle rienda suelta a nuestros apetitos sexuales. Los que solemos llamar Plan B y hasta C. Es más, tal vez nosotros seamos el Plan B o C de cada uno.